Volver al indice

 

    


 

 

“Poema en cartas para vos Mairita”

 

 

 

Poema y prosa para mi amiga Maira Saliba

 

 

 

No sabría que decirte, como justificar mi ausencia, si ya nada te haría dejar el enojo que justificadamente tendrías en estos momentos.

Te juro que fui, no falte a la cita ni dejé de concurrir al encuentro, llegué mucho antes de la hora y te esperé durante mucho tiempo, pero el perro decidió marcharse y aunque le grite que se quedara, sabiendo que no soy su amo, hizo caso omiso y emprendió la marcha,  lo hubiera dejado ir, tan solo por esperarte, pero solo él conocía el camino de regreso y además ya era muy tarde….

El lago comenzó a erizarse, el viento nocturno lo estaba acariciando y un frío de temores me recorrió la piel, ese día apresuré el paso, para no perder de vista al perro, mi único lazo con la realidad.

Giraba la vista en múltiples oportunidades, quizás te viera llegar corriendo para tratar de alcanzarme, pero cuando perdí de vista el lago, también perdí las esperanzas de poder volver a encontrarte…..

Insisto, además de que está lloviendo, el silencio de que me borres, no es lo mismo que ignorarme, dejá, esta bien, yo comprendo.... el haberme despertado y volver a recordar todo el pasado es ya bastante agonía, y si te interesa, si te queda algo de curiosidad te digo que si, si niña, el perro sigue a mi lado.

Después de aquél día a la orilla del lago, pensé seriamente en abandonarlo, o que se fuera solo y yo quedarme a un costado, pero... no pude, yo a vos, ya te había fallado así que porque fallarle a él también.... Llueve y espero que no sigas triste!.

 

Ya amaneció?.....
Para mi es casi lo mismo, tan poca luz tiene el día!, tantas luces oscuras tiene la noche!....
...Para colmo la sensación de una casa con todas sus puertas y ventanas abiertas, da el frío ventoso de las corrientes de aire..... Él, ni se inmuta, sigue echado debajo del sofá harapiento de color bordó, parece muerto, pero al mirarlo detenidamente se ve que aun respira... ¿Porque me alejó de las cosas que yo amaba?...



 

Volveré al lago el próximo Domingo, y el otro y el otro, hasta conocer el camino de memoria y no depender de él, Mairita...
aunque no sirva para nada, (porque vos ya nunca volverás) será para no depender del perro que me condenó a esta soledad...

 

Como quisiera ver la luz que ven tus pupilas!...

Necio!, había dejado de tener lástima de mi mismo, ya hace mucho tiempo, Desde que las borrosas siluetas, se convirtieron en lejanas sombras, ¿Que será cuando obscurezca totalmente?..

Jamás le puse el collar al perro,  Mal lazarillo es un perro sin collar, y tampoco continué con su entrenamiento,  solo lo acostumbré a que yo lo seguía  solo para volver a encontrar el hogar.

Como aquella triste tarde junto al lago, en la que no te pude o no te supe esperar.

Habrás ido Mairita?  te habrás olvidado?  o simplemente no quisiste pasar por el mal momento de tenerme que encontrar...

 

Me ilusiono que si, que fuiste que llegaste apenas tarde y no me encontraste, seguramente pensaste que yo no había ido, que mi torpe e incipiente ceguera ya no me dejaba ver el sendero para poder llegar.

Sueño con las expresiones de tu rostro, a veces con ira, con frustración y hasta cuando el ánimo me da esos segundos de brisa afable, te imagino con una sonrisa como comprendiendo todo aquello que me haya podido pasar…

 

Delante de mi pasan los acontecimientos, dicen los que alguna vez pudieron ver y ya están sumidos en la mas profunda oscuridad, que es una manera de retener los colores y las formas de las cosas, es simplemente como un ejercicio para recordar eternamente los objetos…. Y las personas, ¡Por eso te quisiera ver una vez mas!, tengo mucho miedo de olvidar tu rostro, el único rostro que quiero recordar…

A veces quisiera caminar el sendero, para saber si recuerdo, cada rama que atraviesa el paso, las hondonadas y las piedras que hay que esquivar, pero el temor es mas fuerte y apenas me animo a salir al umbral. Aun puedo divisar el brillo del sol y al darme vuelta presentir la oscuridad…

Tengo el presentimiento que lo último que voy a ver, va ser tu silueta al pasar.

Cuando al mediodía me siento en el portal de la casa, el perro viene hacia mi lentamente a reclamar su alimento y para saber si aun lo  veo  arrima su hocico contra mi nariz y puedo distinguir aun el brillo del sol en sus pupilas, aunque cada vez menos y no sé por cuanto mas.

Y lo peor de todo Mairita divina!  Es esta inmensa soledad, la sensación de estar solo en el mundo, huérfano de todo el mundo y de toda la humanidad.

Claro que te entiendo!, Claro que entiendo tus silencios, tus ganas de no quererme contestar, si hasta te agradezco que no me prohíbas las cartas, y quisiera saber si por lo menos las lees antes de hacerlas borrar… Imagino que cada una de mis cartas debe ser un tormento, una realidad nada grata de observar.

Pero debes entender Mairita de toda mi vida, que éste es mi consuelo, mi humilde y pobre manera de poderme desahogar.

Hoy es primero de Noviembre, el día ha comenzado con la tan temida mala noticia, me he lavado una veintena de veces el rostro, refregándome hasta el dolor mis ojos, tocando con la yema de los dedos las pupilas, para estar seguro de que están abiertos, pero ya nada ven… Mairita hoy me he sumido definitivamente en la más profunda oscuridad,…

Después de atropellarme con el perro, de equivocarme de rumbo y de apenas poder encontrar la sala de estar, me he quedado todas estas horas de este día, aquí sentado junto a la máquina de escribir, combinando los mas variados sentimientos, aunque hasta ahora solo prevalece uno: el quererme morir!

Hasta ahora el abismo no se detiene,  sabia que esto iba a suceder, pero no pude imaginarme las consecuencias, lo primero que noto que me cuesta distinguir si estoy dormido o estoy despierto, de cualquier manera sea un sueño o sea un pensamiento es siempre la misma imagen: vos tomándome de la mano y indicándome el camino a cada lugar donde voy y asegurar cada lugar donde me encuentro.

Lo segundo y hasta es gracioso, no tengo la menor idea de donde está el perro, hace ya dos días que no come ni bebe, o probablemente los hace, pero en algún otro lugar….

Yo tampoco he comido, casi…. Apenas una vieja lata de alverjas remojadas, las primeras que encontré en la alacena, sin condimento ni cocción, solo para no morir de inanición, y el líquido de las mismas lo bebí para la deshidratación.

Esta es mi ultima carta  Mairita, ya lejos de toda esperanza, ciego total, con apenas las fuerzas necesarias para oprimir las teclas de la máquina de escribir, quiero…. despedirme de ti…

Voy a morir hoy o mañana, aunque mejor debiera decir en unas pocas horas, porque he perdido la noción de los días, de la noche o del alba.

No me quedaré aquí sentado, para morir me arrastraré si es necesario hasta el lago.

Dejo aquí las cartas, y mi último ruego es que solo tú las encuentres, por eso me voy, para que no quede mi putrefacto cadáver al lado de éstas hojas las cuales he perfumado con néctar de jazmín.

Por eso me alejo, para que no veas mi piltrafa y trates de recordarme como aquella vez que te vi.

Adiós Mairita bonita, Quiero que sepas que no siento miedo, tan solo alivio y el consuelo de amarte así….

 

 

 

Andrés Curuya

28 de Octubre 2004

 

 

© Curuya Web Master Swiss-Argentina


 

.
.
.
.
.
.
.